La estrategia radical de buscar clientes en Google
Me cuelo hoy en el blog de Borja para hablar de una estrategia Radical como pocas: buscar en Google.
Porque a veces para captar clientes no hace falta montarte un embudo con 37 automatizaciones, 14 popups y una landing que parece la cabina de un avión.
A veces basta con usar Google como una persona normal (o casi normal).
Resulta que no poca gente tiene sus listas de correo en Substack y que además tiene un grupo privado en Telegram donde mantener a esa comunidad.
Es más, Substack te permite crear una “membresía” o suscripción premium de pago a través de Stripe, y mucha gente lo usa precisamente para dar acceso a su grupo privado de Telegram.
Pues miiiira tú por donde una de las características principales de mi herramienta (Metricgram.com) es gestionar las entradas/salidas de un grupo de Telegram en base a las suscripciones de Stripe automáticamente: nueva suscripción > se le envía enlace de entrada al grupo; cancela suscripción > se le echa a tomar vientos del grupo.
Y ahí dije “anda coño, pues aquí puede haber filón”.
Así que lo que hice fue tan sofisticado como esto:
site:substack.com grupo telegram
Chimpún.
Con esa búsqueda empecé a encontrar publicaciones, páginas y newsletters de Substack donde se mencionaba que tenían un grupo de Telegram, acceso privado, comunidad o cosas de ese estilo.
Lo bueno de esto es que no voy a lo loco a puerta fría repartiendo flyers de compro oro, no. Aquí me aseguro que es gente que:
ya tienen audiencia y posible comunidad con un grupo de Telegram
probablemente están monetizando (tendrán dinero para pagarme a mí)
seguramente ya empieza a notar que gestionar una comunidad da más trabajo del que parece cuando la montas tan contento un sábado por la tarde (crearla es una cosa, gestionarla es otro deporte)
Lo siguiente era contactar con esas personas que tenían bastantes papeletas de necesitar ayuda con la gestión, análisis o automatización de esos grupos de Telegram con Metricgram.
Qué hago cuando encuentro uno
Aquí no hay magia negra ni scripts sacados de una película de hackers. Lo que hago es bastante directo.
Primero veo de qué va, si de verdad parece una comunidad seria y viva, y no un grupo muerto con menos actividad que mi cerebro un domingo después de comer.
Miro si encaja con el tipo de cliente al que Metricgram puede ayudar de verdad, y si tiene sentido, contacto con esa persona directamente por Substack (importante aquí que me tuve que dejar bonito mi perfil de Substack, e incluso he empezado mi propia newsletter para que la gente vea que “controlo” del tema, que no vean que les contacta un “desconocido”).
Y voy al grano, sin humo ni plantilla con olor a “Querido {FNAME}, llevo siguiendo tu trabajo desde pequeño”.
Algo sencillo y personal del tipo:
Ya está.
Lo mejor de todo, que de esta forma ya se han registrado varias personas para probar la herramienta y he quedado con otras para enseñarles una demo.
No estoy pagando anuncios para que me vea gente que ni fu ni fa.
No estoy publicando contenido enterrado entre tanto contenido generado por IA.
Sí voy pico y pala de forma “manual”, pero directo a por mi cliente potencial. Llámame romántico.
En definitiva, una pregunta clásica del marketing pero muy Radical hoy en día que viene bien recordar:
“¿Dónde está la gente que ya tiene el problema que resuelve mi producto?”
En mi caso, una parte de esa respuesta estaba en Substack.
Porque vender se hace mucho más fácil cuando no intentas convencer a alguien de que tiene un problema, sino cuando llegas a alguien que ya lo tiene y le enseñas una forma de solucionarlo.
Que a veces parece que para vender online hay que invocar a tres marketers, dos lanzamientos y una luna llena.
Y no.
A veces basta con buscar:
site:substack.com grupo telegram
Y ponerte a currar, claro.